Toda empresa tiene una serie de audiencias internas y externas con quienes establece relaciones a distintos niveles. De manera indirecta o directa, todas tienen influencia sobre su reputación e imagen. Dichas audiencias se retroalimentan entre sí y constituyen una fuente de información para el desarrollo y gestión de la reputación, y de la identidad corporativa. En este sentido, no sólo se deben tener identificadas sino monitoreadas.
¿Por qué evaluar la reputación?
Es sumamente importante conocer las expectativas de los stakeholders para tenerlos de su lado.
En Ipsos APOYO contamos con un conjunto de herramientas para ayudarlos a evaluar y administrar su reputación. Nuestro modelo indica no sólo dónde estás sino cómo llegar a donde quieres llegar.
La base (dónde estás):
Elementos adicionales (dónde vas):
¿Cómo construir una sólida reputación?
Quienes “promueven” a una entidad, ayudan a que otros “suban” en la pirámide de reputación.
La confianza se construye a través del tiempo, siendo consistente en el cumplimiento de las promesas.
En general, la familiaridad alimenta una imagen favorable de las entidades: mientras más lo conozcan, mejor pensarán de usted.
Si no somos conocidos, y más aún, si los stakeholders no “entienden” de qué se trata nuestro negocio (familiaridad), no podremos construir una reputación consistente.

Construir nuestra reputación de manera sólida, nos ayuda a crear y proteger los valores de nuestra organización, así como establecer una “reserva” para cuando se necesite afrontar retos y dificultades.